¿Nos hemos puesto a pensar en la realidad, en nuestra realidad, analizarla y llegar a un punto en el que estemos de acuerdo de cómo actuamos en la actualidad? ¿Hemos madurado?
Si la realidad estuviera en cada cabeza, no entenderíamos el mundo de las nociones. Este tema me ha llamado poderosamente la atención como los otros, ya que ver simplemente la realidad de las cosas es ir más allá de lo superficial. Cuando andamos de novios, regularmente nos queremos, nos amamos pero, sin embargo, no compartimos un sistema de valores en común. (Ejemplo: Fidelidad)
Llegamos al grado de confundirnos gravemente, es decir, no sabemos porque actuamos en la vida real, cuáles son nuestras metas, creencias y tradiciones fijas. Cambiamos de parecer rápidamente, independientemente de esto, nosotros tenemos el control de lo que nos pasa, y nosotros vamos a guiar nuestro conocimiento hacia un muy buen rumbo si sabemos administrarnos y no sólo en la casa o en la oficina, sino en todos lados. Por qué mostrar una imagen falsa de nosotros, porque nos disfrazamos a cada instante, que autoengaño!!!
Al ser mi noción confusa, mi realidad es confusa.
Pero, por qué muchas veces aquellas cosas que podemos cumplir, no las hacemos...como queremos. Sólo en los sueños, puedo cumplir lo imposible, y estoy negando la realidad de las cosas. Nos estamos volviendo locos, hay enormes temas en la vida en la que la sociedad está involucrada. Existe la negación de la autoconciencia en cada cabeza, no aceptamos lo que es. La imposibilidad no es más que una posibilidad en el mundo de lo imposible.
Esta inmensa realidad, por lo tanto, esta cruzada por mensajes y estructurada por ideologías.
Cada persona construye su propia realidad, existen reglas y constructos lingüísticos y sociales que sirven para relacionarnos en la sociedad. Puede haber respeto entre una y otra persona pero cada quien define qué limites comprende para cada valor en específico y qué perspectiva tenemos acerca de ello.


Para ello, estudiaba que existen tres niveles de análisis de la realidad social:
El análisis de la posición del campo respectivo en el seno del campo del poder (y su evolución en el decurso del tiempo).
El análisis de la estructura interna del campo respectivo (sometido a sus propias leyes de funcionamiento y transformación), es decir la estructura de las relaciones objetivas entre las posiciones ocupadas por personas y grupos que compiten por la legitimidad.
La génesis de los habitus de los ocupantes de estas posiciones/ disposiciones que son producto de una trayectoria social y de una posición dentro del campo).
Trayectoria social = serie de posiciones ocupadas sucesivamente dentro de ese campo.
Bourdieu invierte la jerarquía de los factores explicativos. Dice que hay que plantearse, no como alguien llegó a ser quien es, sino como dadas su procedencia social y las propiedades socialmente constituidas de las que era tributario, pudo ocupar o producir las posiciones que un Estado determinado del campo ofrecía, y dar así una expresión de las tomas de posición que estaban inscritas en estado potencial en esas posiciones.


